España

125px-Spagna-Bandiera.pngEspaña

El Reino de España es un Estado soberano constituido en Monarquía Parlamentaria que ocupa seis séptimas partes de la Península Ibérica, y que junto a otros veinticuatro Estados soberanos europeos conforma la Unión Europea (UE). También integran el territorio español dos archipiélagos situados en el Mar Mediterráneo (las islas Baleares), en el Océano Atlántico (las islas Canarias), así como dos enclaves en el norte del continente africano (las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) y el exclave de Llivia en los Pirineos Franceses.

En su territorio peninsular comparte fronteras terrestres con Francia y con el Principado de Andorra al norte, con Portugal al oeste y con la colonia británica de Gibraltar al sur. En sus territorios africanos, comparte fronteras terrestres y marítimas con Marruecos.

Además, tiene otras serie de distritos y posesiones menores no continentales como las islas Chafarinas, el Peñón de Vélez de la Gomera y las islas del Peñón de Alhucemas, todos frente a la costa de Marruecos; asimismo, reclama la soberanía del islote Perejil, actualmente disputado con Marruecos, sin ser posesión oficial de ninguno de los dos. La isla de Alborán, las islas Columbretes y una serie de islas e islotes frente a sus propias costas completan sus territorios.

Se mantiene también la reivindicación por la soberanía de la colonia británica de Gibraltar, al tiempo que Portugal no reconoce la soberanía española sobre la comarca pacense de Olivenza (si bien no reclama activamente su soberanía). A su vez Marruecos reclama como propios los territorios de Ceuta y Melilla, únicos territorios de la Unión Europea (sin contar los ultraperiféricos) en el continente africano.

Historia

Edad Antigua
Los íberos fueron los primeros pueblos que ocuparon la península ibérica de los que se tiene constancia escrita. Se sabe que había poblaciones pre-iberas aunque sólo se tiene constancia arqueológica, ya que griegos y fenicios, que fueron los que dejaron los primeros escritos, nunca entraron en contacto con ellos. Los vascos o vascones probablemente entran en esta categoría.

Actualmente se definen los íberos por sus rasgos culturales. Según este criterio los turdetanos o túrdulos, cuya ciudad fue Tartessos, se consideran Iberos, mientras que según criterios etnográficos o lingüísticos no lo serían. La bibliografía sobre los íberos ofrece frecuentemente datos contradictorios y esto se debe a que a veces se adopta un criterio y a veces otro.

Sobre el año 1200 adC, tribus celtas, incluyendo probablemente cántabros y astures, entraron en la península por el Norte y se establecieron en gran parte de su territorio asentándose y mezclándose con los íberos. Las poblaciones que ocupaban una amplia franja entre estos dos pueblos se conocen como celtíberos. Parece ser que las montañas en que vivía el pueblo vasco nunca fueron invadidas, por lo que se considera el origen de esta población incierto, y de seguro muy antiguo, como su lengua, barajándose la posibilidad de que se tratase de una población pre-ibérica.

Alrededor del año 1100 adC los fenicios llegaron a la península y fundaron colonias, la más importante fue Gadir, la Gades romana, que hoy es Cádiz. A su vez los griegos fundaron sus colonias en la costa mediterránea de Iberia, nombre que dieron a la península.

Entre la primera y segunda de las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, los cartagineses invadieron la península. Sus colonias más importantes las establecieron en la isla de Ibiza y en Cartagena, nombre que debiera hacer referencia a la nueva Cartago. Derrotada Cartago, Roma iniciaría una paulatina ocupación de la península, que se prolongaría a lo largo de casi 200 años. En las primeras décadas de la ocupación los romanos tuvieron que hacer frente al largo sitio de Numancia, ciudad íbera ubicada en las orillas del Duero, en las proximidades de la actual Soria, que se prolongaría por casi 30 años, y a la guerra de guerrillas planteada por el caudillo lusitano Viriato. Tras la muerte de Viriato (139 a.c.), la lucha de los íberos contra Roma se volvería más disgregada y esporádica, aunque no finalizaría totalmente hasta los tiempos del emperador Augusto con el sometimiento de cántabros y astures. La ocupación culminaría con el pleno dominio de la península bajo el poder romano y su conversión en provincia bajo el nombre de Hispania. El nombre de Hispania deriva de Ispania y este a su vez probablemente de una palabra púnica, con el significado de tierra de conejos. Por primera vez aparece con sentido histórico en Tito Livio 59 adC, que habla de Hispania y de hispani (hispanos, con sentido unitario).

Los habitantes de Hispania adoptaron la cultura romana, su lengua y sus leyes, adquiriendo gran importancia dentro del imperio, puesto que incluso tres emperadores romanos, Trajano, Adriano y Teodosio, nacieron en la península.

Edad Media
En el año 409, tribus germanas de suevos, alanos y vándalos invadieron la península ibérica. Pocos años después, en el 416, otra tribu germánica, los visigodos, entraron en Hispania como aliados de Roma, expulsando a alanos y vándalos y arrinconando a los suevos en Galicia. Los visigodos establecerían un reinado que perduraría hasta el siglo VIII, del cual destaca fundamentalmente la conversión de los visigodos del arrianismo al catolicismo y las luchas contra los suevos, los bizantinos, los francos y los vascones. El carácter electivo de la monarquía visigótica determinó casi siempre una enorme inestabilidad política caracterizada por continuas rebeliones y asesinatos.

689 los árabes invaden Melilla.

El año 711 se inició la invasión musulmana de la península, convirtiéndose ésta en un emirato, o provincia del imperio árabe llamada Al-Andalus, con capital en la ciudad de Córdoba.

El avance musulmán fue rápido. En el 712 cayó Toledo, la capital Visigoda. Desde entonces fueron avanzando hacia el norte, y todas las ciudades fueron capitulando. En el 716 controlaban toda la península, aunque en el norte era más bien nominal que militar. A partir de entonces dirigieron sus esfuerzos hacia el otro lado de los Pirineos contra el reino Carolingio. Esto permitió revueltas en la poco controlada zona noroeste de la Península.

En el año 718 en Asturias se produce la primera revuelta, al mando de un (probablemente) noble godo llamado Don Pelayo. Esta revuelta fue controlada. Hacia el 722 tiene lugar la Batalla de Covadonga, donde Pelayo vence y funda el reino de Asturias. A partir de ese momento y hasta 1492 la Península Ibérica estará dividida en una parte musulmana y otra cristiana.

Los siglos VIII y IX significarían un creciente poderío musulmán, a pesar de los núcleos cristianos del norte de la península. En el siglo X, Abderramán III convierte Al-Andalus en califato independiente de Damasco, con autonomía religiosa, siendo una época de gran prosperidad cultural, gracias a las innovaciones en las ciencias y en las letras y la especial atención que dedicaron al desarrollo de las ciudades. Las ciudades más importantes fueron Valencia, Zaragoza, Sevilla y Córdoba, la cual llegó a ser en el siglo X la mayor ciudad de Europa Occidental, contando con 500.000 habitantes, y centro cultural de la época. Sin embargo la decadencia llegó en el siglo XI, cuando comenzaron las pugnas entre las distintas familias reales musulmanas y el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos, llamados de taifas.

Mientras tanto, cerca de los Pirineos aparecieron otros dos reinos cristianos, Navarra y Aragón. Al avanzar la reconquista todos estos reinos se dividieron y refusionaron hasta que quedaron solo cuatro reinos cristianos en la peninsula: Castilla, Aragón, Navarra y Portugal y el musulmán de Granada.

A finales de este periodo, en 1402 se inicia la invasión de las islas Canarias por parte de señores normandos que rendían vasallaje a la corona de Castilla (si bien Portugal también tendrá pretensiones de dominio sobre este territorio). Este proceso de conquista no concluirá hasta 1496-1497.

Edad Moderna
Al final de la edad media, dos de los grandes reinos peninsulares se aliaron, la Corona de Aragón y el reino de Castilla, conquistando el reino de Granada en 1492 y posteriormente, el de Navarra, en 1512. También comenzaron una política matrimonial con Portugal que culminó en 1580, cuando Felipe II subió al trono, unificando por última vez la península ibérica.

En 1492 se decreta también la expulsión de los judíos no cristianos, imitando a Felipe IV de Francia y Navarra y Cristóbal Colón llega por primera vez a América con sus naves. A ello seguiría la carrera por la exploración y conquista de las tierras americanas, a la que se unirían posteriormente otros países como Portugal, Francia e Inglaterra. Toneladas de plata y oro se trajeron del nuevo continente y la monarquía hispánica se convierte en uno de los estados más poderosos del mundo.

Tras la muerte de Isabel la Católica, en 1504, su hija Juana, casada con Felipe I, al que llamaron el Hermoso, hijo del Archiduque de Austria y emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, le sucede en el trono de Castilla. Sin embargo, Felipe muere muy joven y a Juana se le incapacita por loca.

Su hijo Carlos I heredaría las coronas de Castilla y Aragón además del sacro Imperio Romano-Germánico. En su madurez decide retirarse a la vida religiosa recluyéndose, en 1556 en el Monasterio de Yuste (Cáceres), con ello el imperio se desmembró dividiéndose entre los miembros de la familia Habsburgo, la española (Felipe II, su hijo) y la austriaca (su hermano).

Finalmente Felipe II, al coronarse rey de Portugal en 1580 añadió a su larga lista de títulos "Rey de todas las Españas", por reinar en todo lo que fue la antigua España Visigoda. El ordinal "segundo" lo mantuvo por respetar la via castellana (Felipe I de Castilla fue Felipe el Hermoso). Por lo tanto puede considerarse como el primer rey de España, aunque el primero en el sentido actual fue Felipe V.

Los reinos hispánicos siguieron prosperando bajo la dinastía Habsburgo gracias al comercio con las colonias americanas, pero al mismo tiempo sostuvo guerras contra Francia, Inglaterra y las Provincias Unidas, culminando con la desastrosa aventura de la Grande y Felicísima Armada en 1588.

Cuando el último rey de la dinastía de los Habsburgo, Carlos II, murió sin descendencia, Felipe de Borbón, sobrino del rey de Francia, Luis XIV, le sucedió en el trono con el nombre de Felipe V.

En 1707 el Decreto de Nueva Planta de Felipe V centralizo España tal como habían hecho también la dinatía borbónica en el vecino Reino de Francia.

El resto del siglo XVII fué el siglo de la Ilustración. Fernando IV y Carlos III, hijos y sucesores de Felipe V, hacen una política de renovación que modernizó España, en lo que se conoce como Despotismo Ilustrado.

Edad Contemporánea
Cuando, tras la Revolución Francesa, Napoleón tomó el poder, envió sus tropas contra España en 1808, imponiendo a su hermano José I en el trono. Ello daría lugar a la Guerra de Independencia que duraría 5 años, durante la cual se elaboraría, en las denominadas Cortes de Cádiz, la primera Constitución española, promulgada el 19 de marzo de 1812, festividad de S. José, por lo que fue denominada popularmente como La Pepa. Tras la derrota de las tropas de Napoleón en la batalla de Vitoria, en 1813, Fernando VII vuelve al trono de España, deroga la Constitución, persigue a los liberales constitucionalistas y comienza un sistema de rígido absolutismo.

La recesión económica y la inestabilidad política fueron lógica consecuencia tras la guerra y, tras la llegada a las Indias de noticias relatando el indigno comportamiento del rey ante Napoleón, España perdió sus colonias de ultramar, con la excepción de Puerto Rico, Cuba y Filipinas. Asimismo, como consecuencia de la designación como heredera de su hija Isabel II, mediante la derogación de la Ley Sálica que impedía la sucesión real de mujeres, su hermano Carlos María Isidro se rebela contra ello, dando comienzo la Primera Guerra Carlista.

La revolución de 1868, denominada La gloriosa obligó a Isabel II a renunciar al trono. Se convocaron Cortes Constituyentes que se pronunciaron por el régimen monárquico y a iniciativa del General Prim se ofrece la corona a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Su breve reinado (por cansancio provocado por los politicos del momento) dio paso a la proclamación de la I República, que tampoco gozó de larga vida, aunque sí muy agitada: en once meses tuvo cuatro presidentes (Figueras, Pi i Margall, Salmerón y Castelar) y finalizó con el Golpe de Estado del General Pavía que disolvió el Parlamento.

La Restauración proclama rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. España experimenta una estabilidad política debida al sistema de gobierno preconizado por Cánovas del Castillo. Se basa en el turno de los partidos Conservador (Canovas del Castillo) y Liberal (Sagasta) en el gobierno. En 1885 murió Alfonso XII y se encargó la regencia a su viuda Maria Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII, nacido tras la muerte de su padre. La rebelión independentista de Cuba en 1895 induce a los Estados Unidos a intervenir en la zona y, tras el confuso incidente de la explosión del acorazado Maine el 15 de febrero de 1898 en el puerto de La Habana, declara la guerra a España. Con la derrota España perdió sus últimas colonias (Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico) en ultramar.

Siglo XX
El siglo XX comienza con una gran crisis económica y la subsiguiente inestabilidad política, con un paréntesis de prosperidad comercial relativa, propiciado por la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial. La sucesión de crisis gubernamentales, la marcha desfavorable de la guerra en el Rif, la agitación social y el descontento de parte del ejército, desembocan en el Golpe de Estado del general Primo de Rivera, el 13 de septiembre de 1923, que estableció una dictadura militar propiciada por el rey Alfonso XIII.

Durante la dictadura se suprimen libertades y derechos. La difícil coyuntura económica y el crecimiento de los partidos republicanos hace la situación cada vez más insostenible hasta que en 1930, Primo de Rivera presenta su dimisión al rey y marcha a París donde muere al poco tiempo. Le sucedió en la jefatura del Directorio el general Dámaso Berenguer, en la denominada Dictablanda y posteriormente, durante muy breve espacio de tiempo, el almirante Aznar.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 dieron la victoria a las candidaturas republicanas, lo que lleva al rey a abandonar el país y se proclama la II República el 14 de abril.

Durante la República se produce una gran agitación política y social, marcada por una acusada radicalización de izquierdas y derechas en la que los líderes moderados son boicoteados y cada una pretende crear una España a su medida. Durante los dos primeros años gobierna una coalición de partidos republicanos y socialistas. En las elecciones celebradas en 1933 triunfan las derechas y en 1936, las izquierdas. La creciente ola de violencia incluye quema de iglesias, la sublevacion monárquica de Sanjurjo, la revolución de 1934 y numerosos atentados contra líderes rivales.

El 17 de julio se sublevan las guarniciones del África Española, dando comienzo la Guerra Civil, y España queda dividida en dos zonas, una bajo la autoridad del gobierno republicano y otra controlada por los sublevados (en la que el general Francisco Franco sería nombrado Jefe de Estado). El apoyo alemán e italiano a los sublevados, mucho más firme que el soporte de la Unión Soviética y México a la España republicana, y los continuos enfrentamientos entre las facciones republicanas, permitieron la victoria de los sublevados el 1 de abril de 1939.

La victoria del general Franco supuso la instauración de un régimen autoritario y totalitario y el desarrollo de una fuerte represión sobre los vencidos, que obligó al exilio a miles de españoles y condenó a otros tantos a la muerte y al internamiento en campos de trabajo. A pesar de que Franco mantuvo al país neutral en la II Guerra Mundial, su no disimulado apoyo a las potencias del Eje, condujo a un aislamiento internacional de carácter político y económico. No obstante, los condicionamientos de la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética hacen que finalice el aislamiento y se produzcan los acuerdos con Estados Unidos por los que se instalaban las bases militares conjuntas hispano-norteamericanas en España. En 1956 Marruecos, que había sido protectorado español y protectorado francés, adquiere su independencia y se pone en marcha un plan de estabilización económica del país. En 1969 Franco nombra a Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII, príncipe de España, su sucesor a título de Rey.

El dictador murió en 1975, siendo proclamado rey Juan Carlos I y abriéndose un periodo conocido como Transición que culmina con el establecimiento de una Monarquía Constitucional en 1978, después de la renuncia a sus derechos históricos realizada por D. Juan de Borbón, padre del rey. Tras las primeras elecciones democráticas, Adolfo Suárez, del partido Unión de Centro Democrático, fue elegido presidente de Gobierno, introduciéndose importantes reformas políticas e iniciándose las negociaciones para la entrada de España en la Comunidad Económica Europea. Tras su dimisión en 1981, en la misma ceremonia de investidura de su sucesor, Leopoldo Calvo Sotelo, el 23 de febrero (23-F) tuvo lugar un intento de golpe de Estado, protagonizado en el Congreso de Diputados por el teniente coronel Tejero y promovido por varios altos mandos militares, que fue abortado en un día.

Geografía

Situada en Europa Occidental, ocupa la mayor parte de la Península Ibérica y, fuera de ella, dos archipiélagos (el de las Islas Canarias en el Océano Atlántico y el de las Islas Baleares en el Mar Mediterráneo) y dos ciudades, Ceuta y Melilla, en el norte de África.

En extensión territorial es el tercer país de Europa (excluida Rusia), por detrás de Ucrania y Francia, y el segundo mayor de la Unión Europea.

Los límites físicos de España son, principalmente, los de la Península Ibérica, la cual comparte con Portugal. Este país y el Océano Atlántico al oeste, el Mar Mediterráneo al este, el Estrecho de Gibraltar al sur y los Pirineos, junto con el Golfo de Vizcaya y el Mar Cantábrico al norte.

Los principales sistemas montañosos son: Pirineos, Sistema Ibérico, Carpetana, Oretana y Cordilleras Béticas (Subbética y Penibética)

 

de: http://es.wikipedia.org/wiki/España

 

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